Los valores y actitudes positivas que aprendas a través del ajedrez son las que te van a acompañar toda tu vida y no sólo cuando juegues al ajedrez. Desde que yo juego, y lo hago desde los 5 años, más allá de cuántas partidas gané ó perdí lo que realmente me queda y me acompaña son miles de experiencias, amigos en el país y en el mundo, conocimiento, puertas abiertas, personas increíbles que abren su corazón y su sabiduría para enseñarme más, niños y grandes que se acercan para conocer el juego, una mente pensante y una actitud de reflexión ante cada situación problemática, curiosidad y entusiasmo ante los desafíos, confianza en mi misma de poder resolverlos y siempre pero siempre, ganas de jugar, de descubrir y de pensar nuevas “jugadas” en el tablero de la vida….
Así es que te invito te pongas a pensar….e inventes jugadas nuevas!
Aprendiendo a construir la PAZ

El ajedrez puede ser tomado como un juego de guerra, observa: dos ejércitos de piezas enfrentados y listos para luchar y darle jaque mate al otro Rey!: soldados, carros de guerra, caballeros montados…
Sin embargo, también puedes verlo con otros ojos: como un juego de opuestos pero complementarios (como el día y la noche, lo femenino y lo masculino, la tierra y el cielo, etc), que se necesitan uno al otro para crear una hermosa danza de estrategias y tácticas, juego de la mente que enseña a ambos contendientes a pensar y a resolver problemas pensando, no peleando.
“Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz” (Preámbulo de la Constitución de la UNESCO).
La inteligencia puedes usarla para construir la paz ó hacer la guerra. Depende de los valores que hagas crecer en tu interior. Siempre piensa que todos estamos en el mismo “tablero” y que lo que hagan algunos modificará para bien ó para mal al resto.
Una de las condiciones para la paz duradera es la igualdad. Y ya sabes que hay mucha desigualdad en todo el mundo: muchos niños no tienen para comer, ni sus padres trabajo, ó no pueden ir a la escuela. Y a veces esas desigualdades las “fabricamos” nosotros mismos cuando, por ejemplo, alguien se burla ó trata mal a un compañero por ser “negro” ó “extranjero” ó porque “habla mal”, es “gordo”, es “fea”, etc. etc. la lista puede ser interminable… Y de esa manera no estás ayudando a construir la paz.
Estás construyendo la paz cuando tratas de comprender que todos somos iguales más allá del color de nuestra piel, de las ideas, de la religión, del dinero, del idioma, de la educación, de si somos hombre ó mujer.
Cuando tratas de resolver tus conflictos a través del pensamiento, del respeto y la tolerancia, cooperando y tratando de comprender al otro más allá de tus intereses, poniéndote por un ratito en su lugar.
Puedes hacer mucho para que haya más paz en el mundo. Y recuerda: cuando juegues al ajedrez no pienses que estás jugando a la guerra sino construyendo la paz a medida que piensas!.
Cuidando al Rey...

El Rey sos vos, es cada uno de nosotros, seres únicos e irrepetibles, capaces de ser un granito de arena ó una montaña en este mundo.
El ajedrez te muestra que al Rey hay que cuidarlo mucho y para eso se inventó la jugada del enroque. No lo debes exponer a los peligros de la apertura y el medio juego. Como sos tan especial, también debes aprender a cuidarte, para ser saludable a nivel corporal, mental y espiritual.
No responde de igual manera tu cuerpo cuando comes cosas fritas ó con grasa muchos días a la semana que cuando te alimentas con frutas, cereales y verduras. No le da lo mismo cuando pasas muchas horas frente al televisor ó la computadora, que cuando practicas deportes ó estás al aire libre. Creces y aprendes diferente cuando además de TV y juegos interactivos, tienes el hábito de leer, jugar al ajedrez ó hacer una actividad artística.
Recuerda que no sos una “pieza” sin importancia y que puedes ser dirigida por otros a cualquier lado. Un buen día tomarás el timón de tu propio barco y te pondrá feliz saber las buenas cosas que has puesto en él! Harás así un viaje muy largo y placentero…
Cuidando al Planeta Tierra, nuestro “Tablero”

Y así como nosotros somos seres únicos, el Planeta Tierra también es irrepetible. Por ahora no podemos “mudarnos” a otro si a éste le pasara algo malo.
Por eso debes aprender a cuidarlo mucho, sabiendo lo que le hace mal y lo que lo hace vivir más saludable.
Algunos viven en este “Tablero” como si fueran los dueños y les interesa solamente ganar grandes sumas de dinero. Para eso queman y talan bosques, contaminan los ríos y mares, echan a la atmósfera sustancias tóxicas que hacen mal a los habitantes, plantas y animales. También son capaces de hacer la guerra por adueñarse del petróleo de un país u otras riquezas.
Por todo ello, hoy la Tierra está enferma, con un trapito frío en la frente, el termómetro en la axila, con chuchos de frío y en cama….Necesita de tu ayuda!
Puedes empezar con cosas simples: no desperdiciando el agua que usas, tirando la basura siempre en tachos apropiados, no tirando pilas a la tierra (es altamente contaminante), usar elementos reciclados, no desperdiciar papel (que sale de la madera), no jugar con fuego en reservas naturales (y tampoco dentro de tu casa!).
Cuando tienes una meta y fé en alcanzarla…

El juego de ajedrez también te enseña que si no planeas tus objetivos, metas y estrategias para alcanzarlas, jamás lograrás darle mate al Rey! Saber solo mover las piezas no te conduce a nada. Las mueves sin un propósito, no se ayudan entre sí, no se defienden ni atacan juntas… cada una está como mirando un “canal” diferente!
Pues bien, en la vida pasa algo parecido. Hay mucha gente que solo “vive” moviéndose de aquí para allá sin un objetivo que la guíe de verdad. Van de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. No se preocupan por aprender nuevas cosas, por inventar y jugar, por crear otras estrategias más ricas en su vida.
Ahora que eres un niño, una niña, debes saber que son importantes las estrategias y planes para alcanzar tus sueños. Y por supuesto es imprescindible tener SUEÑOS! (metas, objetivos) y profunda fé (convicción) en alcanzarlos. Reflexiona sobre la siguiente frase: “Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo hoy todavía plantaría un árbol” (Martin Luther King).
Una linda y divertida manera de comenzar a “ver” tus sueños es imaginar qué te gustaría ser, alcanzar, lograr, descubrir en el futuro y buscar fotos en revistas que ilustren eso mismo. Las pegas en una cartulina de color, puedes agregarle palabras y frases. Lo puedes ir modificando, sacando ó agregando cosas. Y, por supuesto, la pones en algún lugar donde la veas todos los días. Conozco gente que lo hace en un álbum y le llama “El libro de los Sueños”. Lo increíble es darse cuenta luego de un tiempo, como se van dando “mágicamente” situaciones que nos llevan poco a poco a concretar nuestros sueños más increíbles!
Cuando aprendes de los errores y tienes buenos maestros

El juego de ajedrez también nos enseña a reflexionar sobre lo jugado, analizando los errores y aprender de ellos. Para realizar esto debes aprender a anotar tus partidas y luego mostrárselas a un maestro ó alguien que sepa más de ajedrez.
Aún hoy recuerdo a mi querido maestro Gabino Vale. Mi padre me llevaba a su casa, donde vivía con su esposa, ambos muy viejitos para mí en aquél entonces. Yo tenía 8 ó 9 años y ellos alrededor de 70. Era toda una ceremonia sacar el juego ajedrez de madera del armario, abrirlo sobre la mesa antigua del comedor con el mantel blanco bordado a mano, y comenzar a sacar las piezas de la caja colocándolas con paciencia y en silencio en sus lugares…
Y mira qué curioso, estos detalles han quedado impresos en mi memoria y recién salen a la luz cuando te los cuento a vos…Y mientras lo hago, puedo ver su casa, la mesa, el mantel, el juego, la luz enfocando directamente el tablero….y mi enorme curiosidad y ganas de aprender de aquél viejo maestro! También ahora recuerdo que cuando me daba unos minutos de recreo iba a su patio a escuchar y divertirme con su loro parlanchín! ...
Es importante tener buenos maestros, porque son los que te ayudan a encender la chispa en tu interior. De querer saber siempre más, de progresar, de aprender, de ser curioso y preguntar, de ver que el camino de la sabiduría es interminable y apasionante.
Así pues, yo sacaba mi “planilla” con una partida jugada y anotada y se la daba a él para que la vaya haciendo sobre el tablero. Me iba comentando cómo podía haber jugado, qué había hecho bien y qué no había visto ni por las tapas!
Al otro día volvía llena de entusiasmo al Club de Ajedrez, con mis nuevos conocimientos y dispuesta a ponerlos en práctica!.
En la vida es más difícil anotar tus jugadas de cada día….y muchas veces vuelves a cometer los mismos errores pero simplemente por no detenerte un rato a pensar…¿Cómo lo podrías hacer mejor la próxima vez? Cuando no estás conforme con los “resultados” que obtienes (ya sea en la escuela, con tus amigos, con tus hermanos), es hora de ponerte a reflexionar a ver qué puedes cambiar…A veces sirve dialogar, preguntar a los mayores, observar cómo te sientes. El que no se anima a aprender de sus errores, tiene un camino mucho más largo y difícil….y al final termina muy cansado….y con pocos buenos resultados.
Pensando con otros y armando un equipo

Me gusta enseñar el ajedrez dando la imagen de un gran equipo de piezas que piensan juntas y que crean estrategias de ataque y defensa. Una sola pieza no puede ganar una partida, por más poderosa que fuera, salvo que el otro cometa un grave error. Las más hermosas partidas conocidas en la historia del ajedrez, se basaron en un juego integral, en el que el ganador puso en juego más piezas que el perdedor. Y las enfocó en un mismo objetivo.
En la vida también es bueno armar buenos “equipos” con tus amigos, en tu familia, los grandes en el trabajo. Un equipo no es un grupo de gente en un mismo lugar, sino un grupo haciendo algo con un objetivo común. A veces hacen cosas totalmente diferentes pero a la larga se ve que ambas eran necesarias para lograr un buen resultado. Y debes saber que lo que logra un buen equipo no lo podría lograr nunca una sola persona! Y en el equipo de piezas del ajedrez, fijate que hay algunas que apenas dan un paso, otras que mueven derecho, otras en diagonal y sus valores van del 1 al 9….y sin embargo, todas son necesarias para hacer una buena partida. Cada una se ocupará de diferentes cosas pero todas quieren lo mismo: lograr el mejor resultado !
Disfruta el viaje, es más importante que el destino...

O dicho de otra manera: la partida es mucho más rica en aprendizajes que el resultado que obtengas. Y más si aprendes de ella!
No te desalientes demasiado cuando pierdas ni creas que ya eres campeón cuando ganas, los resultados son transitorios y siempre van y vienen, pero la experiencia, los conocimientos profundos y la sabiduría son para siempre. Al igual que los buenos amigos que harás con este deporte de la mente y con otros. Tu mente se va entrenando de a poco a pensar cada vez mejor y serás capaz de resolver muchos problemas en el tablero y en la vida. Cada “problema” tomalo como un desafío, no como un obstáculo. Y entonces comenzarás a divertirte y a sonreír cuando otros sólo se preocupan y abandonan…
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